MISIÓN:
"La fundación CRAM es una entidad privada, sin ánimo de lucro,
destinada a la recuperación y a la conservación
del medio marino
y sus especies amenazadas."
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OBJETIVOS:
Esta misión se desarrollará principalmente a partir de los siguientes objetivos:
- Desarrollando el conocimiento de las enfermedades y de la asistencia clínica en las especies marinas amenazadas utilizando técnicas no invasivas ni dolorosas, en un marco de respeto al individuo y con el objetivo de reintroducirlo en su medio natural en el menor tiempo posible
- Fomentando proyectos de investigación aplicada a la reproducción de especies y a la conservación de hábitats en colaboración y sinergia de otras instituciones.
- Estableciendo programas de cooperación internacional con países que no dispongan de suficientes recursos para facilitarles medios y conocimientos que ayuden a la conservación y recuperación de su biodiversidad.
- Generando a través de las diferentes herramientas de comunicación, una sensibilización y una educación destinada a todos los ámbitos sociales con tal de favorecer la conservación del medio marino
Historia del CRAM:
Ferran Alegre
Presidente del CRAM |
¿Cómo empezó todo? En el año 1991, una epidemia vírica provocó la muerte de centenares de delfines listados en el Mediterráneo Occidental. Los animales aparecían varados en las playas, muertos o gravemente enfermos. Uno de aquellos animales fue atendido por Ferran Alegre, veterinario y técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Premia de Mar.
Aquella epidemiapuso al descubierto muchas deficiencias, entre ellas, la falta de conocimientos y de infraestructuras para asistir a individuos de especies marinas protegidas. La experiencia marcó tanto al veterinario que se ofreció como voluntario a la Generalitat de Catalunya para ayudar y dar respuesta clínica a los animales marinos que en peligro de extinción aparecieran enfermos o lesionados en las playas catalanas. |
Después de dos años de rescates y asistencias era necesario disponer de un lugar adecuado donde poder atender a los animales con un mínimo de condiciones.
Ferran era conocedor de la existencia, en Premiá de Mar, de una casa de propiedad municipal abandonada y en muy mal estado pero situada en un terreno cercano al mar. Gracias al apoyo del regidor de Medio Ambiente Leopold Barreras consiguió la autorización para instalar una pequeña piscina de plástico para facilitar la recuperación de fauna marina.
Aquella situación permitió acondicionar, con ayuda de compañeros del Ayuntamiento y voluntarios, unas instalaciones que hicieron posible presentar a la Generalitat de Catalunya el primer proyecto de Centro de Recuperación de Animales Marinos.
A pesar de la novedad del proyecto y de las primeras dificultades administrativas, el 12 de julio de 1994 se inauguró oficialmente el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Catalunya (CRAMC), convirtiéndose el primer centro de estas características en el Mediterráneo.
Ferran Alegre disponía de un equipo de voluntarios y un presupuesto simbólico para dar asistencia inmediata, las 24 horas del día, a cualquier ejemplar de una especie protegida que fuese objeto de pesca accidental o de varamiento en cualquier punto del litoral catalán.
Esos fueron años de pioneros, de amigos, de voluntarios, de innovaciones y de éxitos en la recuperación de tortugas marinas y delfines. Se iniciaron campañas como la de "Ajudem-la" (Ayudemosla), basada en el trabajo conjunto con los pescadores de palangre, que ha obtenido tanto éxito que, posteriormente, se ha llegado a adoptar como modelo de gestión en la conservación de tortugas marinas. Técnicas quirúrgicas y planteamientos de asistencia y clínica de varamientos se convirtieron en referentes al ser presentados en foros científicos internacionales.
La colaboración con la Facultad de Veterinaria permitía, y permite, estudiar y analizar todos los delfines que aparecen muertos en las playas y, de esta manera, descubrir nuevas enfermedades que ayudan en el conocimiento de estas especies.
El Centro, sin embargo, disponía de tan pocos recursos que sólo era posible con una estructura basada en el altruismo y el voluntariado y, por lo tanto, no permitía abrir nuevas líneas de investigación ni desarrollar programas educativos ni de sensibilización.
Por este motivo, Ferran Alegre, promovió, la creación de la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos - CRAM, que se constituyó en octubre de 1996, y permitió tener un marco jurídico y económico transparente y adecuado para su futuro desarrollo.
La Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos - CRAM, es una ONG dedicada a la recuperación de animales y ecosistemas marinos, a la investigación y a la educación.
Los estatutos de la Fundación CRAM contemplan tres objetivos fundacionales:
- Recuperar y reintroducir a su medio, mediante una asistencia técnica adecuada, los ejemplares de las especies marinas protegidas que hayan sido víctimas de varamientos, de captura o de pesca accidental.
- Desarrollar y fomentar proyectos de investigación en combinación con otros grupos científicos y universitarios, con la finalidad de encontrar soluciones a la regresión de las poblaciones mediterráneas.
- Sensibilizar y educar sobre el medio ambiente a los diferentes niveles escolares y a la población en general mediante las actividades que lleva a cabo.
El CRAM se ha preocupado, desde su creación, para que su trabajo, dirigido inicialmente al ámbito más inmediato, llegue en el futuro a dejar huella sobre el panorama global. Este objetivo se ha llevado a cabo bajo la premisa que para conseguir cambios significativos sobre la problemática ambiental, es necesario primero invertir en la actuación local.
Después de todos estos años de trabajo intenso, la Fundación CRAM es un referente en la recuperación y clínica de la fauna marina protegida, actuando sobre los individuos en peligro y llevando a cabo acciones concretas para proteger el medio marino tanto en el ámbito nacional como a través de la cooperación internacional.
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El CRAM durante un rescate
El equipo de veterinarios durante una intervención
Un voluntario durante una liberación de aves
Niños en el Centro de Recuperación
Las furgonetas de rescate
El Vell Marí en una campaña de concientización junto a "la Caixa"
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