La Fundación CRAM y el Instituto de Ciencias del Mar del Centro Superior de Investigaciones Científicas (ICM-CSIC) están llevando a cabo un estudio en tortugas marinas que pretende analizar biomarcadores en sangre susceptibles de indicar la exposición a contaminantes ambientales, entre los cuales encontramos los plásticos. 

Se ha demostrado que las tortugas marinas, debido a sus hábitos alimentarios y de comportamiento, son susceptibles de estar afectadas por la presencia de plásticos en el mar. Además de los plásticos en forma de partículas macroscópicas y fáciles de identificar, encontramos los microplásticos y los nanoplásticos, que son de menor medida, además de aditivos que se añaden a polímeros para mejorar sus propiedades. Por otro lado, también se ha observado que los plásticos pueden actuar como superficies donde se acumulan y concentran los contaminantes ambientales. 

Por todo esto, se hace evidente que la ingesta de plásticos por parte de estas especies puede comportar problemas de salud, ya que algunos de estos compuestos contaminantes son disrruptores endocrinos.  

Los centros de recuperación de animales marinos, como el de la Fundación CRAM, tienen un papel importante en la conservación de especies amenazadas, reintroduciendo en el medio natural un gran número de ejemplares cada año. Durante este período de recuperación, se lleva a cabo un seguimiento de los ejemplares a través de parámetros plasmáticos, entre otras pruebas diagnósticas, para evaluar el estado de salud de los animales en recuperación. Aprovechando que se realizan analíticas sanguíneas rutinarias para procurar la rehabilitación de los animales, se destina una muestra de plasma para evaluar otros biomarcadores susceptibles de indicar la exposición a contaminantes ambientales.  

El estudio pretende establecer relaciones entre parámetros de salud general con otros indicadores de exposición a contaminantes, lo que permitirá establecer una relación directa entre salud y contaminación marina. 

Por otro lado, los datos obtenidos en un número elevado de individuos de diferentes tamaños y sexos permitirán caracterizar los valores basales de estos parámetros. 

Los valores de entrada y salida de las tortugas marinas en el centro de recuperación permitirán confirmar si ha habido una recuperación hasta valores basales después de un cierto período en las instalaciones, validando así los valores como herramientas fiables. 

Teniendo en cuenta que muchos contaminantes interfieren en el sistema endocrino, repercutiendo de manera directa en la capacidad reproductiva de los ejemplares, disponer de un indicador de exposición para estos compuestos puede ayudar a gestionar y a conservar la especie.