Conviértete en embajador del cambio: Tú tienes el poder de escoger productos sostenibles con nuestros mares y océanos.

La contaminación actual presente en todos los océanos del planeta tiene efectos adversos también sobre otros organismos marinos y pone en peligro la biodiversidad en general.

Cuando nos deshacemos de un plástico, éste puede terminar en un vertedero, ser incinerado o reciclado. Sin embargo, 8 millones de toneladas de plásticos llegan a los mares y océanos anualmente según la ONU. Este es, sin duda, el resultado de una inadecuada infraestructura y gestión de eliminación de residuos, pero también de una falta de conocimiento público sobre sus impactos ambientales.

El caso del Mar Mediterráneo es especialmente alarmante. En sus aguas superficiales acumula entre 1.000 y 3.000 toneladas de plásticos, principalmente en forma de microplásticos (fragmentos inferiores a 5 mm) resultantes de la rotura de objetos como botellas, bolsas y envoltorios, de productos de cosmética o al desprenderse de tejidos sintéticos en la lavadora. Convirtiéndose así en la sexta gran región de acumulación de desechos de este material en el planeta, después del Pacífico Norte y Sur, Atlántico Norte y Sur e Índico.

El Mar Mediterráneo representa menos del 1% del área oceánica global. Sin embargo, alberga entre un 4% y un 18% de las especies marinas de todo el mundo y tiene valores ecológicos y económicos de gran relevancia a escala global.

Los datos respecto al uso de bolsas de plástico de un solo uso son alarmantes. Según un estudio, en la Unión Europea se utilizan 100 millones de bolsas de un solo uso anualmente, con un uso por persona superior a 450 bolsas al año en algunos países de la Unión Europea. En los últimos años han salido nuevos productos como las bolsas biodegradables que, a pesar del su nombre, no son tan “green” y buenos para el medio ambiente como pensamos. Según un estudio realizado por la Universidad de Plymouth estas bolsas pueden llegar a permanecer hasta 3 años en la naturaleza.

Con la compra y uso de tu bolsa de tela CRAM, no solo estarás colaborando con la Fundación CRAM a poder seguir realizando su trabajo, sino que también estarás produciendo un ahorro en el uso innecesario de bolsas de un solo uso.

Tenemos la responsabilidad de proteger la gran riqueza biológica marina, y una forma de hacerlo es reducir la cantidad de desechos que llegan al mar a través de nuestros ríos y costas.