El pasado sábado 17 de octubre, la playa de l’Almadrava, en l’Hospitalet de l’Infant, fue el escenario de una jornada dedicada a la conservación del medio marino, organizada en colaboración con la Associació Nuclear Ascó-Vandellòs II (ANAV). La actividad reunió a alrededor de 120 personas, entre ellas trabajadores de la central nuclear de Vandellòs II y sus familias, en una mañana de participación y sensibilización ambiental que culminó con un momento muy especial: el regreso al mar de Norix, una tortuga boba (Caretta caretta) que ha superado un largo proceso de recuperación en el Centro de Recuperación de la Fundación CRAM.

La jornada contó con la presencia de Assumpció Castellví, alcaldesa de Vandellòs i l’Hospitalet de l’Infant, y Laura Olmo García, regidora de Medio Ambiente, que acompañaron a las personas participantes en esta iniciativa de compromiso con el entorno natural.

Una jornada para cuidar y proteger el litoral

La mañana comenzó con una limpieza de playa en la que las personas participantes contribuyeron a retirar residuos del entorno litoral. En total, se recogieron 21 kg de basura, una acción que puso de manifiesto la importancia de la implicación ciudadana en la conservación de los ecosistemas costeros y en la prevención de la contaminación marina.

A continuación, el equipo de esducación del CRAM realizó un simulacro de rescate de una tortuga marina. Mediante esta demostración práctica, las familias pudieron conocer cómo se activa el protocolo de actuación ante el hallazgo de un ejemplar en dificultades y qué pasos deben seguirse para garantizar su atención adecuada.

Estas actividades permitieron acercar a las personas participantes el trabajo de rescate y recuperación de fauna marina, así como la importancia de avisar a los equipos especializados cuando se encuentra un animal que puede necesitar ayuda.

Norix: del rescate a su regreso al mar

El momento más esperado de la jornada fue la liberación de Norix, una tortuga boba juvenil de 12 kilos cuya historia comenzó el 26 de abril de 2025, cuando quedó atrapada en la zona de captación de agua de mar de la central nuclear de Vandellòs II.

Fue un auxiliar e integrante del equipo del turno de operación de la central, quien encontró a Norix y activó el protocolo de rescate, haciendo posible que recibiera atención veterinaria especializada. Su rápida actuación fue decisiva para iniciar el proceso de recuperación de la tortuga.

Trasladada al CRAM, Norix ingresó en estado grave. La valoración clínica y las pruebas diagnósticas revelaron una neumonía por aspiración de agua clorada, una hemorragia pulmonar activa y anemia, además de diversas lesiones traumáticas.

Desde su llegada, el equipo veterinario del CRAM estableció un tratamiento farmacológico con antibióticos, fluidoterapia y anticoagulantes para abordar las alteraciones detectadas, junto con cuidados intensivos y una monitorización continuada de su evolución.

La recuperación de Norix también ofreció una oportunidad para avanzar en el conocimiento veterinario de las tortugas marinas. En el marco de la colaboración entre ANAV y la Fundación CRAM, se desarrolló un estudio clínico centrado en la evaluación de su función pulmonar, mediante técnicas de medición respiratoria adaptadas a estos animales. Esta línea de investigación busca mejorar las herramientas diagnósticas disponibles y contribuir al seguimiento clínico de las tortugas marinas durante sus procesos de rehabilitación.

Tras meses de tratamiento y seguimiento veterinario, la evolución favorable de Norix permitió preparar su retorno al medio natural.

Una liberación con seguimiento satelital

La liberación contó con la participación de Raúl Espejo, el trabajador que encontró a Norix y activó el protocolo de rescate, y de Paulo Santos, director general de ANAV. Su presencia puso de manifiesto la importancia de la colaboración entre profesionales, empresas y entidades especializadas para proteger la fauna marina.

Además, Norix regresó al Mediterráneo equipada con un dispositivo de seguimiento satelital. Esta tecnología permitirá conocer sus desplazamientos una vez liberada y obtener información sobre sus movimientos en el medio natural, contribuyendo al conocimiento científico y a la conservación de la especie.

De este modo, su historia no termina con la liberación: comienza una nueva etapa en libertad, durante la cual el seguimiento podrá aportar información valiosa sobre su adaptación al medio marino.

Colaboración y sensibilización para conservar el mar

La jornada puso de manifiesto que la conservación marina requiere tanto la intervención especializada ante situaciones de emergencia como la participación activa de la sociedad. La limpieza del litoral, el simulacro de rescate y la liberación de Norix permitieron abordar la protección del medio marino desde diferentes perspectivas, combinando acción ambiental, divulgación y conocimiento científico.

La participación de alrededor de 120 personas, muchas de ellas familias de trabajadores de la central nuclear, contribuyó a acercar la labor del CRAM a nuevos públicos y a reforzar la sensibilización sobre las amenazas que afectan a las tortugas marinas y a los ecosistemas costeros.

La historia de Norix es también un ejemplo del valor de actuar a tiempo y de trabajar conjuntamente para proteger la biodiversidad marina. Gracias a la rápida actuación al encontrarla, a la atención veterinaria del equipo del CRAM y a la colaboración con ANAV, Norix ha podido superar una situación clínica grave y regresar a su hábitat natural.

¡Buen viaje, Norix!

La Fundació CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya, a través del Departament de Territori, Habitatge y Transició Ecològica, y con recursos propios de la entidad. El manejo de los animales se realiza bajo la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), de acuerdo con la normativa aplicable.