La Fundación CRAM, con la financiación del Ayuntamiento de El Prat de Llobregat, pone en marcha un nuevo proyecto centrado en el conocimiento, la conservación y la adaptación al cambio climático de los sistemas playa-duna del Delta del Llobregat.

El litoral es un espacio vivo y en constante transformación. El aumento del nivel del mar, los efectos de los temporales, la regresión de las playas y la presión humana plantean nuevos retos para la conservación y la gestión de los ecosistemas costeros. En este contexto, los sistemas dunares desempeñan un papel especialmente importante: son reservorios de biodiversidad y, al mismo tiempo, actúan como una infraestructura natural que contribuye a reducir la vulnerabilidad de la costa frente a los efectos del cambio climático.

Durante los últimos años se han desarrollado diferentes actuaciones de restauración, protección y sensibilización ambiental en el litoral del Delta del Llobregat. El nuevo proyecto quiere dar un paso más y avanzar hacia una visión integrada del sistema playa-duna que permita comprender cómo ha evolucionado, conocer su estado actual y plantear posibles escenarios de futuro.

Conocer el pasado para preparar el litoral del futuro
Una de las principales acciones será la elaboración del estudio «Sistemas playa-duna y escenarios de adaptación al cambio climático», que se desarrollará en colaboración con la Universidad de Girona y estará liderado por la Dra. Carla Garcia Lozano, experta en sistemas playa-duna.

El estudio abordará el litoral del Delta desde tres perspectivas complementarias: pasado, presente y futuro.

En primer lugar, se reconstruirá la evolución del paisaje deltaico desde principios del siglo XX hasta la actualidad a partir de cartografía, fotografías históricas y otras fuentes, para comprender cómo han cambiado las playas y las dunas y qué relación han tenido estos cambios con las transformaciones del territorio.

A continuación, se realizará un diagnóstico del estado actual de los sistemas playa-duna, analizando aspectos como su morfología, la vegetación, el grado de naturalidad o las presiones derivadas de los usos y las infraestructuras presentes en el litoral.

Finalmente, se estudiarán posibles escenarios futuros ante el aumento del nivel del mar y el riesgo de erosión costera. El objetivo será identificar áreas prioritarias y valorar medidas de adaptación y gestión, teniendo en cuenta la dinámica natural del litoral, sus valores ecológicos y los usos presentes en cada espacio.

De este modo, el proyecto pretende convertir el conocimiento científico en una herramienta útil para la planificación y la toma de decisiones sobre el futuro del litoral.

De la investigación a la ciudadanía
Pero conocer qué está ocurriendo en nuestro litoral no es suficiente. Para conservarlo es necesario que este conocimiento llegue también a las personas que conviven con él y hacen uso de este espacio.

Por este motivo, la Fundación CRAM liderará una línea de transferencia social, educación ambiental y participación ciudadana, con el objetivo de acercar los resultados de la investigación a la población y fomentar la corresponsabilidad en la conservación del litoral.

El proyecto incluirá un programa educativo específico dirigido al alumnado de ESO y Bachillerato de El Prat de Llobregat. Las actividades combinarán talleres, salidas de campo a los sistemas dunares, observación y recogida de datos y dinámicas para reflexionar sobre cómo podemos contribuir a la conservación de estos ecosistemas.

En total, se desarrollarán 10 actividades educativas durante el primer año y 10 durante el segundo, conectando directamente la investigación científica con la educación ambiental.

La ciudadanía también formará parte de la investigación
Una de las novedades del proyecto será la incorporación de la ciencia ciudadana como herramienta para realizar el seguimiento de la evolución del litoral.

Se prevé implementar en el Delta del Llobregat un punto de la red internacional CoastSnap, un sistema de monitorización costera en el que cualquier persona puede contribuir tomando fotografías desde un punto fijo con su teléfono móvil.

Las imágenes recogidas a lo largo del tiempo permiten observar la evolución de la línea de costa y de los sistemas playa-duna, generando una serie temporal de información que complementará el seguimiento científico del proyecto.

Esta iniciativa permitirá convertir a la ciudadanía en un agente activo en la observación del litoral y, al mismo tiempo, hacer más visibles los cambios que experimenta la costa.

Ciencia, educación y gestión para conservar el Delta
Los resultados obtenidos no se limitarán al ámbito científico. El proyecto prevé su transferencia a las administraciones mediante recomendaciones de gestión, identificación de áreas prioritarias, sesiones de trabajo con personal técnico y propuestas de buenas prácticas para la gestión del litoral.

Con este proyecto, la Fundación CRAM amplía su perspectiva sobre la conservación del medio marino para incorporar el conjunto del sistema litoral. La fauna marina, las playas, las dunas y la actividad humana forman parte de un sistema interconectado, y afrontar los retos derivados del cambio climático requiere comprender estas conexiones e implicar a la ciudadanía.

El proyecto da continuidad a la colaboración consolidada entre la Fundación CRAM y el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat en materia de educación y sensibilización ambiental, incorporando ahora los sistemas playa-duna como un nuevo eje de trabajo.