El pasado 11 de noviembre, el equipo del CRAM recibió un aviso desde La Ràpita: una tortuga había sido capturada accidentalmente por la embarcación de arrastre Lo Nou Xavo. Tras coordinar el rescate con la tripulación, la tortuga fue trasladada rápidamente al centro para recibir atención urgente.

Andreu, nuestra paciente 75 en lo que va de año, es una tortuga Caretta caretta juvenil de 8 kilos que llegó en un estado muy delicado. Tras realizarle las primeras pruebas diagnósticas, se determinó que sufría una embolia gaseosa muy grave, una condición potencialmente mortal para las tortugas marinas si no es tratada debidamente.

Para estabilizarle, el equipo veterinario inició de inmediato un tratamiento en la cámara hiperbárica, fundamental para revertir la embolia. La respuesta fue muy positiva y Andreu mostró una mejora notable. Paralelamente, recibió oxigenoterapia, con una evolución igualmente favorable.

A pesar de estos avances, Andreu continúa teniendo dificultades para alimentarse: le cuesta comer por sí mismo y requiere estimulación con pinzas. Además, sigue un tratamiento antibiótico para favorecer su recuperación completa.

A los pocos días de su ingreso, Andreu expulsó restos de plástico, una situación tristemente habitual que evidencia el grave impacto de la contaminación marina en esta especie.

Actualmente, Andreu permanece ingresado en la UCI de tortugas, donde recibe atención constante gracias al personal técnico de clínica y al imprescindible apoyo de nuestros voluntarios y voluntarias.

Son ya 75 tortugas que han ingresado este 2025 y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

La asistencia a esta tortuga marina se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundacion Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.