El pasado sábado fue hallado en la playa de Pals el cadáver de un cachalote de grandes dimensiones en avanzado estado de descomposición que presentaba numerosos cortes compatibles con la hélice de una embarcación. El animal, que medía 9,7 metros de longitud y pesaba alrededor de 11 toneladas, había sido localizado en la orilla por parte de Agents Rurals, quienes activaron al equipo técnico de la Fundación CRAM que se desplazó hasta el lugar para realizar la toma de muestras y datos biométricos del ejemplar, así como para coordinar junto con el Ayuntamiento de Pals las tareas de retirada del cuerpo.

Un gigante del mar Mediterráneo

El cachalote (Physeter macrocephalus), considerado especie vulnerable según el listado de fauna protegida de la Generalitat de Catalunya, es el odontoceto de mayor tamaño del planeta. Los machos adultos pueden alcanzar más de 18 metros de longitud y superar las 50 toneladas de peso. Cabe recordar que los odontocetos —grupo al que también pertenecen los delfines y las orcas— se distinguen de los misticetos por poseer dientes en lugar de barbas filtradoras.

Se trata de un gran buceador, capaz de descender a más de 1.000 metros de profundidad y permanecer sumergido durante más de una hora en busca de alimento, principalmente calamares y otros cefalópodos.

Aunque es una especie de amplia distribución mundial, el cachalote también es residente en el mar Mediterráneo, donde se han identificado poblaciones estables.

Los cetáceos forman parte esencial de la vida marina y están protegidos por ley. Navegar de forma responsable ayuda a evitar el ruido y las colisiones que tanto los amenazan. Si ves un ejemplar varado, contacta con el 112, no lo toques y mantente a distancia: tu respeto puede salvar vidas.

La Fundación CRAM es una entidad que, a instancias de la Generalitat de Catalunya, ofrece un servicio de asistencia a fauna marina amenazada los 365 días del año.