El pasado 7 de junio, Deriva llegó a la Fundación CRAM después de que la Associació Cetàcea diera el aviso al localizarla enmallada frente a la costa de Sitges durante una salida de avistamiento.
Deriva, una tortuga boba juvenil (Caretta caretta) de apenas 5 kg que se encontraba flotando, atrapada entre un saco de rafia y una caña. El material de enmalle que llevaba consigo pesaba 1,2 kg, una carga especialmente importante para un animal de su tamaño.
Durante estas semanas, Deriva ha recibido cuidados y tratamiento por parte del equipo veterinario y técnico, con el apoyo de nuestros voluntarios y voluntarias.
Y el pasado viernes 7 de agosto, después de dos meses de recuperación, Deriva vuelve al mar.
Su historia nos recuerda una vez más que los residuos que llegan al mar pueden convertirse en una amenaza directa para la fauna marina. Pero también que, gracias a la colaboración ciudadana y al trabajo conjunto, podemos ayudar a que animales como Deriva tengan una segunda oportunidad.
La Fundación CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya —a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica— y con recursos propios de la entidad.
Tenemos 13 tortugas ingresadas y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.
Tu colaboración y apoyo es vital para poder seguir llevando a cabo nuestro trabajo. ¡Juntos podemos hacer de este planeta un lugar mejor!


