La tortuga Bingo, la paciente 55 del año 2024, expulsó toda esta cantidad de residuos en su ingreso en el Centro de Recuperación del CRAM.

Durante sus primeros días de ingreso, además del cabo que había ingerido, llegó a defecar numerosos trozos de plásticos. Entre ellos, se puede observar que ingirió los restos del palo de una piruleta.

El daño que causamos al medio ambiente tiene consecuencias directas sobre la fauna marina. Cada pedazo de plástico que llega a nuestros océanos pone en riesgo la vida de miles de animales marinos.

En 2023, el 85% de las tortugas ingresadas en CRAM presentaban plásticos. Reducir el uso de plásticos, reciclar y tomar conciencia es fundamental para proteger a los seres que habitan nuestros mares.

Gracias al apoyo de SVR podemos llevar a cabo el estudio sobre presencia de plásticos en tortugas marinas y podemos conocer más sobre la contaminación que existe en el mar y conseguir a ayudar a disminuirla.