La Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos (Fundación CRAM) ha desarrollado el proyecto europeo FAVOMAR III, una iniciativa de sensibilización y capacitación dirigida al sector pesquero profesional de Cataluña con el objetivo de mitigar el impacto de las capturas accidentales (bycatch) de fauna marina protegida, especialmente tortugas marinas, cetáceos y aves marinas, en los artes de arrastre, palangre y artes menores.

El proyecto FAVOMAR III se desarrolla con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y están cofinanciados por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) de la Unión Europea.

El proyecto refuerza la implicación activa de los pescadores como agentes clave para la conservación marina, promoviendo protocolos de actuación comunes, formación específica y la generación de datos que permitan dimensionar el impacto real del bycatch en Catalunya.

En los últimos cuatro años (2022–2025), la Fundación CRAM ha atendido 513 ejemplares de fauna marina amenazada en la costa catalana a través del servicio permanente de asistencia que presta bajo contrato con la Generalitat de Catalunya, mediante el Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica. Se trata de un dispositivo operativo las 24 horas del día, los 365 días del año, que garantiza atención especializada y respuesta inmediata ante cualquier aviso en el litoral catalán.

Del total de ejemplares vivos asistidos (334), 263 han sido tortugas marinas, 21 cetáceos y 70 elasmobranquios. En el caso de las tortugas marinas, el 85% de los avisos recibidos estuvieron relacionados con la interacción pesquera, lo que pone de manifiesto el papel determinante del sector pesquero. Gracias a la atención especializada, 235 tortugas han podido ser recuperadas y reintroducidas con éxito en el medio natural, lo que supone un 89%.

FAVOMAR III: formación, prevención y seguridad jurídica
El eje principal del proyecto ha sido la capacitación directa de la flota pesquera catalana para mejorar la respuesta ante capturas accidentales y reducir su impacto. En el marco de FAVOMAR III se han alcanzado los siguientes resultados:

  • Más de 500 embarcaciones, en 25 puertos y 27 cofradías visitadas, capacitadas en protocolos de actuación ante capturas accidentales.
  • Más de 5.300 materiales distribuidos, incluyendo más de 500 ejemplares del “Cuaderno azul de pesca” y otros tantos kits de primera asistencia para fauna marina.
  • Más de 300 encuestas realizadas al sector pesquero profesional para evaluar la situación actual del bycatch en Cataluña.

El ‘Cuaderno azul de pesca’, diseñado y editado específicamente para el proyecto, incluye pautas de identificación de especies protegidas y protocolos de actuación ante capturas accidentales, contribuyendo a unificar criterios en toda la flota.

Como resultado directo del proyecto, ocho nuevas embarcaciones se han incorporado al programa “Pescadores a favor del mar”, colaborando con la Fundación CRAM tras participar en las formaciones, elevando a 77 el número total de embarcaciones que actualmente colaboran activamente en la notificación y entrega de fauna marina protegida. Este incremento evidencia que la capacitación no solo mejora el conocimiento técnico, sino que genera una implicación real y sostenida del sector pesquero en la conservación marina.

El proyecto también ha contribuido al refuerzo de la seguridad jurídica del sector pesquero, definiendo el marco operativo que permite la tenencia a bordo, el traslado y la entrega de ejemplares de fauna marina protegida a los equipos especializados para iniciar su proceso de recuperación. Actualmente, la Generalitat de Catalunya está tramitando las autorizaciones necesarias para extender este procedimiento al conjunto de la flota pesquera catalana.

Evaluar el ‘bycatch’ para mejorar la conservación
Uno de los principales retos en la gestión de la conservación marina en Cataluña es la falta de datos sistematizados sobre el impacto real del ‘bycatch’. FAVOMAR III aborda esta carencia mediante la realización de encuestas dirigidas a la flota pesquera profesional y la creación de una base de datos de interacciones entre pesca y fauna marina protegida, estructurada por arte de pesca, zona geográfica y grupo faunístico.

Para ello, se han creado grupos de notificación inmediata de capturas accidentales por cofradía, que permitirán registrar de forma homogénea los eventos y disponer, por primera vez, de información cuantitativa útil para la planificación de futuras medidas de conservación.

Actualmente, la Fundación CRAM analiza los resultados de las más de 300 encuestas realizadas que permitirán evaluar con mayor precisión el alcance real del proyecto y su impacto en la reducción de las capturas accidentales en Cataluña.

Jornada de clausura y presentación de resultados
El proyecto culminó el pasado 7 de febrero con una jornada de clausura celebrada en las instalaciones de la Fundación CRAM, donde se presentaron los principales avances y resultados alcanzados. Como broche final, se llevó a cabo la liberación de cinco tortugas marinas recuperadas en el centro, un gesto simbólico que cerró el círculo del proyecto y puso en valor el papel del sector pesquero en la detección y activación de los protocolos que hacen posible su recuperación y regreso al medio natural.

El acto contó con la participación de más de 150 pescadores junto a sus familias, procedentes de distintos puntos del litoral catalán, con representación de 10 puertos y cofradías diferentes, así como con la presencia institucional de Antoni Espanya, director general de Política Marítima i Pesca, y Josep Maria Planas, subdirector general de Biodiversitat i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya, así como de Ferran Martínez, patrón mayor de la cofradía de Blanes, reforzando el compromiso conjunto entre administración, sector pesquero y entidades de conservación.

Los pescadores, agentes clave de conservación
Los pescadores son una pieza esencial en la conservación de la fauna marina protegida, convirtiéndose en el primer eslabón del proceso de recuperación. Son quienes detectan la captura accidental y activan el protocolo de aviso y rescate, iniciando una cadena de actuación que puede marcar la diferencia en la supervivencia del animal.

Disponer de una flota pesquera formada, capacitada y respaldada por un marco jurídico claro no solo reduce el impacto del ‘bycatch’, sino que transforma al sector en un agente activo de conservación marina, integrándolo como parte de la solución frente a los desafíos ambientales del Mediterráneo.