El pasado 27 de marzo, una gaviota patiamarilla (Larus michahellis) fue trasladada al centro de recuperación de la Fundación CRAM por parte de un particular que la encontró enmallada en Cornellà y la trasladó hasta nuestro centro para que el equipo de Clínica y Rescate pudiera actuar rápidamente en su atención.

Durante la exploración clínica, el equipo veterinario detectó que, además del enmalle, el ejemplar presentaba un historial de lesiones previas. La gaviota tenía una amputación antigua, ya completamente cicatrizada, y las pruebas radiológicas revelaron también la presencia de un perdigón alojado en la parte inferior del estómago, igualmente de carácter antiguo.

A estas afecciones se suma que el animal llegó al centro con un cuadro de parálisis, lo que compromete de forma importante su pronóstico.

A pesar de la gravedad de su estado, el equipo de Clínica y Rescate trabaja a diario por su recuperación. En los últimos días se han observado ligeras mejoras: la gaviota ha comenzado a alimentarse por sí sola —con especial preferencia por los filetes de sardina— y responde positivamente a la rehidratación.

No obstante, por el momento persisten la parálisis y la debilidad, por lo que su evolución sigue siendo reservada.

Desde el CRAM queremos agradecer la implicación ciudadana por su sensibilidad y ganas de ayudar en casos como este.

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