El pasado 11 de febrero ingresó en el CRAM una nueva tortuga marina tras ser capturada accidentalmente en La Ràpita, por la embarcación de arrastre Germans Puigcerver. Se trata de Genoveva, la paciente número 25 del año, un ejemplar de tortuga careta de casi 7 kilos.
En el momento de su ingreso Genoveva, tras realizarle las pruebas pertinentes del protocolo de entrada, se constató que se encontraba clínicamente estable. Pese a ello, está bajo observación y seguimiento veterinario en la UCI del CRAM para descartar posibles complicaciones derivadas de la captura accidental y cerciorarse que su alimentación es adecuada.
Pero a los pocos días de su llegada, también expulsó varios fragmentos de plástico, un hallazgo tristemente frecuente que evidencia la gran presencia de residuos en el medio marino. Y es que nada menos que el 88% de las tortugas marinas que ingresan en la clínica del CRAM expulsan plásticos.
La Fundación CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya —a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica— y con recursos propios de la entidad.
Tenemos 25 tortugas ingresadas y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.
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