El pasado 17 de diciembre, el equipo de Clínica y Rescate del CRAM fue activado tras recibir aviso de una tortuga marina capturada accidentalmente por una embarcación de arrastre frente a la costa de L’Ametlla de Mar. Fue la embarcación Nova Marisín la que alertó de la situación para que el equipo pudiera desplazarse hasta la zona.
La tortuga, bautizada como Vincent, ingresó en el centro como paciente número 82. Se trata de un ejemplar juvenil de tortuga boba (Caretta caretta) con un peso aproximado de 8 kilos.
Tras las primeras pruebas diagnósticas realizadas a su llegada al centro, se determinó que el animal no presentaba ninguna patología aparente, quedando a la espera de los resultados de las analíticas para completar su valoración clínica. Como parte del protocolo inicial, se le administró fluidoterapia y permanece en la UCI de tortugas bajo observación y cuidados de nuestro personal de clínica y grupo de voluntarios del CRAM.
Desde el CRAM se agradece nuevamente la colaboración del sector pesquero, cuya implicación es fundamental para la detección temprana y la correcta atención de las capturas accidentales de fauna marina protegida.
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La asistencia a esta tortuga marina se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundacion Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.

