Poco antes de su salida del centro de recuperación, donde han formado parte del programa de Head Starting 2025-2026 , todas las crías son identificadas mediante un microchip.
Este sistema permite que cada tortuga tenga una identificación única, algo fundamental para su seguimiento futuro una vez regresen al mar.
- El microchip es de pequeño tamaño y se coloca mediante un procedimiento rápido y seguro realizado por el equipo veterinario.
- Gracias a esta identificación, si alguna tortuga vuelve a ser localizada en el futuro —por ejemplo, ingresando en un centro de recuperación— será posible saber que formó parte de este programa y consultar su historial.
- Además, el chipado contribuye al seguimiento y estudio de la especie a largo plazo, aportando información valiosa sobre su supervivencia y evolución tras la liberación.
Aunque llegue el momento de volver al mar, el seguimiento de cada individuo continúa.
El proyecto de Head Starting se realiza con la colaboración del Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) y la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, y se financia a través de la Fundación Ibercaja y a través de recursos propios de la entidad.

