El viernes recibimos aviso de captura accidental de tortuga marina, que ingresó gracias al aviso de la embarcaciónEspelta Manzano de La Ràpita.

Cuando llegamos a nuestro Centro de Recuperación, se procede a realizar una valoración de emergencia de la tortuga, a la que se le pone el nombre de Anna. Anna pesa 27 kilos y en las pruebas realizadas no se observa ninguna patología.

¡Lo que sí presenta es un bastoncillo de las orejas o palo de caramelo atravesado en la boca! Algo tan insignificante como un palo de menos de 8 centímetros afecta a la vida de otros seres que conviven con nosotros en el planeta.

Además, estamos pendientes de los resultados de su analítica de sangre y permanecerá ingresada en la UCI de tortugas con el resto de pacientes que hay en estos momentos en recuperación. Anna estará recibiendo toda la atención diaria que necesitan gracias al personal técnico del Área de Clínica y Rescate así como de los voluntarios y voluntarias del CRAM.

Son ya 19 tortugas que han ingresado este 2024 y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

La asistencia de este ejemplar se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundación Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.