El miércoles recibimos aviso de tortuga capturada accidentalmente por red de arrastre por la embarcación Virgen del Mar de Tarragona. Gracias a su aviso, pudimos desplazarnos hasta la zona para hacernos cargo de la asistencia de este animal.

En una primera observación, la tortuga presenta una abundante cantidad de algas y lepas en su caparazón y aletas. En general, la presencia de algas o de cirrípedos es algo natural, pero una alta presencia puede indicar una reducción de movilidad de la tortuga a causa de alguna posible patología.

Además, presenta una herida en una de sus aletas traseras, que está completamente cicatrizada, que podría ser causada por haberse quedado enredada en alguna red. Y… como sorpresa final… ¡un tapón de botella clavado en la boca! Es fundamental recordar que nuestras acciones diarias pueden tener un impacto significativo en la vida salvaje.

Se procede a realizarle diferentes pruebas, como una analítica de sangre y rayos X, donde se puede determinar que padece de embolia gaseosa. Recibe un tratamiento a base de oxigenoterapia y de fluidoterapia, y al día siguiente su estado mejora. Estamos pendientes de los resultados de su analítica para tener más información sobre su estado.

Iris permanecerá ingresada en la UCI de tortugas bajo observación y recibiendo toda la atención que necesita por parte del personal técnico y de los supervols del CRAM.

Son ya 20 tortugas que han ingresado este 2024 y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

La asistencia de este ejemplar se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundación Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.