Este jueves, el equipo de la Fundación CRAM dio la bienvenida a la Navidad con un momento muy significativo y gratificante: la vuelta al mar de una tortuga marina recuperada en nuestro centro, Liliana.

Las reintroducciones son mucho más que un acto simbólico. Y es que representan el compromiso constante, el trabajo en equipo y la constancia de todas las personas que forman parte del CRAM, volcadas día a día en la protección de la biodiversidad marina. Cada liberación es una victoria que suma para la salud de nuestro mar Mediterráneo .

Durante la jornada, nuestra directora hizo un repaso del intenso y fructífero año vivido, poniendo en valor los hitos alcanzados, las acciones desarrolladas a lo largo de 2025 y las líneas de trabajo que marcan el presente y el futuro de la Fundación CRAM. Para terminar, como es tradición en fechas navideñas, ‘cagamos el Tió’ y compartimos una comida que nos regaló risas, complicidad y recuerdos para guardar.

La asistencia a este ejemplar se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundacion Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.

Tu colaboración y apoyo es vital para poder seguir llevando a cabo nuestro trabajo. ¡Juntos podemos hacer de este planeta un lugar mejor!