Ahora es el turno de Martina, la paciente número 30 atendida en el CRAM en este intenso inicio de 2026, en el que el equipo de clínica y rescate mantiene un ritmo de trabajo elevado.

Este ejemplar juvenil de tortuga boba (Caretta caretta), de casi 10 kilos de peso, fue capturado accidentalmente en una red de arrastre el pasado 17 de febrero en La Ràpita . La embarcación Espelta Manzano fue la encargada de dar el aviso, lo que permitió activar el protocolo de asistencia para trasladar al animal al centro de recuperación.

Tras su ingreso, el equipo veterinario realizó las primeras pruebas diagnósticas que permitieron detectar una embolia gaseosa moderada, una afección relativamente frecuente en tortugas capturadas accidentalmente durante las actividades pesqueras.

Ante este diagnóstico, se estableció un tratamiento basado en ciclos de oxigenoterapia, al que Martina respondió satisfactoriamente y con rapidez, mostrando una evolución favorable desde los primeros días de tratamiento.

El equipo de clínica y rescate, con la inestimable ayuda de todos los voluntarios y voluntarias que nos ayudan a diario en nuestro centro, continúa haciendo seguimiento y controles periódicos para evaluar su evolución durante las próximas semanas.

La Fundación CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya —a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica— y con recursos propios de la entidad.

Tenemos 22 tortugas ingresadas y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

Tu colaboración y apoyo es vital para poder seguir llevando a cabo nuestro trabajo. ¡Juntos podemos hacer de este planeta un lugar mejor!