Durante su estancia, las crías de tortuga careta del programa de Head Starting 2025-2026, reciben un plan de enriquecimiento ambiental, diseñado para estimular sus comportamientos naturales y favorecer su desarrollo. Mediante la introducción de distintos estímulos, reducimos conductas anómalas y, sobre todo, mejoramos su bienestar.
Pero ¿qué entendemos por bienestar animal? Implica cubrir diferentes necesidades:
- Bienestar clínico, manteniendo a los animales sanos y libres de enfermedades
- Nutrición adecuada, adaptada a su etapa de crecimiento
- Necesidades de comportamiento, como poder refugiarse o explorar su entorno
- Bienestar emocional, el más difícil de evaluar: se intenta recrear un entorno similar a su medio natural y se observan los comportamientos de cada individuo para valorar su estado
Actualmente, el enriquecimiento ambiental se centra principalmente en:
– Crear corrientes suaves de agua que favorecen la natación y el desarrollo muscular
– Proporcionar zonas de protección en superficie, donde puedan refugiarse
– Mantener varios individuos en la misma piscina, fomentando la interacción social
A medida que crecen, el programa evoluciona para adaptarse a su etapa vital. Se incorporan nuevos estímulos como refugios en el fondo, corrientes más intensas para prepararlas para la liberación, alimentación en trozos o estímulos como sombras y sonidos de aves, que ayudan a preparar a las tortugas para el entorno natural que encontrarán en el mar.
Cada uno de estos estímulos contribuye a su desarrollo y a prepararlas progresivamente para su futura liberación.
El proyecto de Head Starting se realiza con la colaboración del Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) y la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural, y se financia a través de la Fundación Ibercaja y a través de recursos propios de la entidad.

