La Fundación CRAM inicia la edición 2025-2026 de su programa de Head-Starting de crías de tortuga careta, uno de los estudios que se llevan a cabo dentro de un proyecto científico multidisciplinar en el que participan diferentes administraciones, centros de recuperación e investigación de España, para estudiar las nidificaciones en nuestro litoral y dar respuestas que favorezcan la conservación de la especie. Gracias a la colaboración del el Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB), veinte crías nacidas en las Islas Baleares participan en esta nueva edición, durante el cual se analizará su desarrollo temprano, su crecimiento y su determinación sexual. El programa integra conservación e investigación aplicada, así como acciones de divulgación con el fin de sensibilizar a la población ante estos eventos de nidificación en nuestras playas.

En los últimos años se ha incrementado sensiblemente el número de nidificaciones en playas del mediterráneo occidental, registrándose hasta 31 nidos en España en la temporada 2025. Los estudios apuntan que el calentamiento global está produciendo cambios en el ciclo biológico de las tortugas marinas, como pueden ser modificaciones de zonas de alimentación, de reproducción y de anidación. Cabe destacar que el sexo de las tortugas marinas viene determinado por la temperatura de incubación del nido, por lo que el incremento de temperaturas podría estar feminizando las poblaciones en las zonas de nidificación del Mediterráneo Oriental.

Ante esta tendencia, la Fundación CRAM desarrolla desde el año 2018 el programa Head-Starting. Se trata de un programa de cría en cautividad temporal de neonatos de tortuga marina, con el objetivo de generar conocimiento científico sobre los nuevos eventos de nidificación y comprender mejor los efectos del cambio climático en la reproducción y la dispersión de la especie. La cría temporal proporciona acceso a datos que resultan prácticamente imposibles de obtener en condiciones naturales, como el crecimiento detallado durante la etapa más vulnerable y desconocida, el estado fisiológico y determinar el sexo de los individuos antes de su liberación.

Además, se trata de una técnica que permite aumentar la supervivencia durante el primer año de vida, la etapa más vulnerable de esta especie, ya que se reintroducen en el medio natural con un peso y tamaño que evita los depredadores naturales de la especie. Se estima que tan solo 1 de cada 1.000 tortugas llega a la edad adulta, por lo que mediante está técnica podemos incidir de manera más directa a la conservación de la especie.

Acciones dentro del programa de Head-Starting:

  • Instalaciones

Los animales permanecen en unas instalaciones específicas, la Guardería de tortugas, que cuenta con dos tanques de gran volumen de 10.000 litros y dos UCIs de 540 litros, diseñadas para atender las distintas fases de desarrollo de las crías. Tanto los tanques grandes como los pequeños están equipados con sistemas avanzados de regulación térmica —bomba de calor en los tanques principales y enfriadoras y calentadores en las UCIs— que permiten mantener temperaturas estables y ajustadas a las necesidades de la especie.

Todas las unidades disponen de filtración individualizada, corrientes controladas, iluminación UV-B y UV-A que simulan la luz solar para favorecer el metabolismo, y desinfección mediante UV-C y ozono, creando un entorno seguro, estandarizado y óptimo para el bienestar de los animales y para el seguimiento científico de su evolución.

El proyecto de Head Starting se realiza con la colaboración del Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) y se financia a través de la Fundación Ibercaja  y a través de recursos propios de la entidad. 

  • Alimentación

Durante el periodo de tiempo que estos animales permanecen en el centro presentan unas condiciones de alimentación y manejo controladas, para así garantizar la mejor tasa de supervivencia. La alimentación consiste en una mezcla de diferentes pescados azules, pescados blancos, moluscos y crustáceos, para ofrecer una buena nutrición y crecimiento correcto.

En una primera fase, se les administra el alimento en forma de papilla para asegurar una correcta ingesta por parte de las neonatas, y, posteriormente, a medida que avanzan en su crecimiento, se les ofrece la comida en trozos para habituarlas a una forma de comer más natural de cara a su posterior liberación.

  • Control del estado de salud y crecimiento

El equipo veterinario realiza un seguimiento exhaustivo de cada tortuga mediante controles veterinarios semanales, mediciones de peso y registros biométricos periódicos. Además, se integran los datos térmicos de los nidos de origen para contextualizar su desarrollo y evaluar cómo la temperatura de incubación influye en su evolución durante los primeros meses de vida. También se les toman muestras sanguíneas para tener un estado de salud detallado de cada paciente e información de la especie.

  • Enriquecimiento ambiental

Durante su estancia, se lleva a cabo un programa de enriquecimiento que consiste en una serie de técnicas y métodos que, mediante la introducción de distintos estímulos, logran aumentar el comportamiento natural, reducir los comportamientos anómalos y con ello incrementar el bienestar animal. Se introduce un enriquecimiento estructural para tratar de recrear un ambiente lo más similar a su medio natural posible, simulando refugios, algas y zonas de protección. Además, en la recta final del proyecto, se las empieza a preparar para su liberación con una modalidad distinta de enriquecimiento adecuada para lograr dicho objetivo.

  • Muestras sanguíneas y sexado

Para la monitorización de los animales y su identificación se realizan una serie de prácticas que sirven para obtener datos para el estudio poblacional de dichos ejemplares y para la conservación de la especie. Se realizan prácticas como el sexado o la extracción de sangre de cada individuo para estudios genéticos y genómicos (realizados por la Universitat de Barcelona), y que permiten determinar el origen de sus progenitores, así como si un nido de una playa puede ser de la misma hembra que el de otra playa y si existe multipaternidad en los diferentes nidos.

  • Microchip y seguimiento satelital

Antes de su liberación en su playa de origen, cada tortuga es identificada mediante un microchip subcutáneo, un procedimiento seguro y estandarizado que permite su identificación en caso de ingresar en otro centro o de salir en playa a nidificar en el caso de las hembras. A algunos animales se les puede marcar mediante emisor satelital, permitiendo el seguimiento de la ruta una vez liberados.

Temporada Head-Starting 2025-2026

La temporada de Head-Starting 2025-2026 contará con un total de 20 tortugas procedentes de nidos registrados en las Islas Baleares durante la temporada estival de 2025: 8 de Mallorca, 6 de Menorca y 6 de Ibiza y se realiza en colaboración con el Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB), reforzando la colaboración entre centros especializados nacionales.

El proyecto de Head Starting se realiza con la colaboración del Consorci per a la Recuperació de la Fauna de les Illes Balears (COFIB) y se financia a través de la Fundación Ibercaja  y a través de recursos propios de la entidad.