Resultados del quinto año del estudio para conocer el estado de contaminación marina con la tortuga marina como bioindicador realizado gracias a la colaboración de Laboratories SVR.

Durante el año 2023 han sido atendidas, desde el Área de Clínica y Rescate de la Fundación CRAM, un total de 54 tortugas marinas, todas de la especie Caretta caretta. De éstas, se han obtenido un total de 41 muestras, entre heces y contenido digestivo, apareciendo plástico a nivel macroscópico en el 85% de las muestras analizadas.

Gracias al gran volumen de tortugas marinas y a la implicación e interés en la conservación marina, la Fundación CRAM obtiene una valiosa información sobre el estado de contaminación del mar. Es por ello de que nos encontramos ante el quito año del estudio para conocer el estado de contaminación marina del Mediterráneo con la tortuga marina como bioindicador, realizado con la colaboración de Laboratories SVR. En el estudio se analiza la presencia de plástico de las tortugas marinas que ingresan en el Centro de Recuperación de la Fundación CRAM: se analizan sus heces, el contenido digestivo en el caso de las necropsias y el número de animales enredados en basura marina.

Cabe destacar que las tortugas marinas tienden a ingerir desechos plásticos o a enredarse en ellos, tienen una gran distribución espacial y utilizan todos los compartimentos marinos (desde el fondo a la superficie), lo que las hace un gran bioindicador del estado de contaminación de los mares.

Durante el año 2023, se han analizado un total de 36 muestras de heces de tortuga marina en recuperación y en el 89% de ellas han aparecido restos de plástico, siendo el más habitual el tipo lámina (29%), seguido de filamentos (12%) y de fragmentos plásticos (12%).

También se han obtenido muestras de las 6 necropsias a tortugas marinas realizadas en el 2023, hallándose restos plásticos en 5 de ellas. El acúmulo de plásticos en el tracto digestivo no fue la causa de la muerte de estos individuos, pero en varios casos si produjo enteritis severa lo que produce dolor, anorexia y compromete inmunológicamente al animal. En el caso de la paciente 44 se encontraron varias perforaciones intestinales cuyo origen si pudo ser la ingestión de los tornillos que expulsó durante su estancia en el centro, por lo que sí que fue la causa de la muerte.

También han sido atendidas 3 tortugas marinas con enmalles en una de las aletas, siendo necesaria la amputación en 1 de los casos. Es fundamental que, en el caso de encontrar un animal enredado, nunca se debe retirar el material causante del enmalle, y se debe llamar inmediatamente al 112 para procurar una asistencia veterinaria que aumente las posibilidades de recuperación del animal.

Es muy importante destacar que el hallazgo de plásticos tanto a nivel macroscópico como microscópico en el interior de las tortugas marinas tiene importancia a diferentes niveles: el plástico en sí como contaminante y el plástico actuando como una esponja química ante sustancias nocivas para la salud, como puede ser el mercurio.

Estos altos porcentajes de restos plásticos en su interior indican que el mar contiene gran cantidad de residuos de este tipo, y esto influye no solo en la vida marina, si no en la vida de todos los habitantes del planeta ya sea por consumo de productos del mar como por el ciclo del agua.

Los océanos son una de las principales reservas de biodiversidad en el mundo, constituyen más del 90% del espacio habitable del planeta y contienen unas 250.000 especies conocidas. Los océanos y la vida que contienen son fundamentales para el funcionamiento saludable del planeta, ya que suministran la mitad de oxígeno que respiramos y absorben anualmente un 26% de las emisiones antropógenas de dióxido de carbono emitidas a la atmósfera.