El 2025 se cierra como uno de los años con mayor actividad para la Fundación CRAM, con 276 ejemplares de fauna marina atendidos a lo largo del litoral catalán, una cifra muy superior a la registrada el año anterior —con 105 animales— y que consolida la tendencia al alza de los rescates y asistencias.

Del total de animales atendidos, 165 han sido tortugas marinas, 35 cetáceos y 76 elasmobranquios (tiburones y rayas). Este volumen de intervenciones pone de manifiesto tanto la creciente presión sobre los ecosistemas marinos como la importancia de disponer de un servicio especializado y operativo las 24 horas.

La Fundación CRAM desarrolla el servicio de asistencia a fauna marina a través de un contrato con el Departament de Territori, Sostenibilitat i Transició Ecològica de la Generalitat de Catalunya, y con el apoyo del cuerpo de Agents Rurals y la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la UE – NextGenerationEU.

Las tortugas marinas, las más afectadas

Las tortugas marinas siguen siendo la especie más atendida. Durante 2025, la Fundación CRAM ha asistido a 98 tortugas marinas vivas, principalmente debido a la interacción con la actividad pesquera, que representa cerca del 79% de los casos. Se trata de la cifra más alta de asistencias a tortugas vivas registrada hasta ahora.

De éstas, 62 ya han podido ser reintroducidas con éxito en el medio natural, mientras que una veintena siguen ingresadas en nuestro Centro de Recuperación con una evolución favorable y perspectivas de regreso al mar en las próximas semanas.

Una de las patologías más frecuentes ha sido la embolia gaseosa, presente en el 34% de los casos, enfermedad asociada a capturas accidentales en artes de arrastre. Estos animales han requerido tratamientos especializados con cámara hiperbárica y oxigenoterapia, un recurso clave del que dispone el CRAM.

El enmalle con redes a la deriva también ha sido recurrente, con una decena de casos, cuatro de los cuales necesitaron cirugías de amputación debido a la gravedad de las lesiones.

El papel clave del sector pesquero

En la mayoría de estos rescates, la colaboración del sector pesquero ha sido determinante. Los pescadores son a menudo los primeros en detectar una captura accidental y en activar el protocolo de rescate, manteniendo al animal en condiciones adecuadas hasta la llegada al puerto.

En este contexto, el proyecto ‘Pescadores en Favor del Mar’, impulsado por la Fundación CRAM desde 2017, juega un papel esencial. Esta iniciativa trabaja codo con codo con el sector para formar, sensibilizar y capacitar a los pescadores en la gestión adecuada de fauna marina protegida capturada accidentalmente, lo que mejora las posibilidades de supervivencia de los animales.

Aparte de los ejemplares vivos, durante el 2025 también se han gestionado 67 tortugas marinas encontradas muertas en diferentes puntos de la costa catalana, aportando información relevante para el seguimiento científico de la especie.

Más de una treintena de cetáceos atendidos

A lo largo del año, la Fundación CRAM ha dado asistencia a 35 cetáceos, ocho de los cuales llegaron vivos tras encallar en la costa. Entre ellos estaban seis ejemplares de delfín listado (Stenella coeruleoalba), una calderón gris (Grampus griseus) y un delfín mular (Tursiops truncatus).

Los varamientos de cetáceos suelen tener un pronóstico muy complejo, ya que muchos animales llegan debilitados después de días o semanas sin alimentarse ni contar con la protección del grupo. Sin embargo, proporcionar un entorno tranquilo y una atención veterinaria especializada es fundamental para garantizar su bienestar.

Desde la Fundación CRAM se recuerda que, ante un cetáceo vivo varado, no debe manipularse ni intentar ayudarlo directamente y hay que avisar inmediatamente al 112 para que los equipos especializados puedan actuar.

Incremento inusual de avisos de mantas y rayas

El año 2025 también ha estado marcado por una cifra récord de avisos de elasmobranquios, con 76 casos gestionados, 11 de los cuales corresponden a mantas de la especie protegida Mobula mobular.

Aunque la presencia de tiburones y rayas en el Mediterráneo es habitual, especialmente en meses cálidos, el aumento de avistamientos cerca de la costa y de varamientos es un fenómeno poco frecuente. Ante esta situación, la Fundación CRAM participa en un grupo de trabajo de expertos de centros de recuperación, investigación y administraciones del Mediterráneo, con el objetivo de analizar las posibles causas.

Hasta ahora, los especialistas apuntan a una combinación de múltiples factores, puesto que los casos no siguen un patrón claro. Se están realizando estudios patológicos y ambientales para identificar los elementos que podrían estar influyendo en estos episodios.

Durante 2025 se han registrado 37 varamientos de Mobula mobular en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y las Islas Baleares, un dato que refuerza la necesidad de coordinación e investigación conjunta a escala mediterránea.

La importancia de la sensibilización ambiental

El objetivo principal de la Fundación CRAM es recuperar el máximo número de ejemplares posible y reintroducirlos a su medio natural y así contribuir a un equilibrio poblacional de estas especies protegidas tan vulnerables a la acción humana. Además, la existencia de un centro de recuperación de fauna marina y el desarrollo de acciones de rescate y asistencia, permite desarrollar acciones de sensibilización a la ciudadanía, acercando la importancia de la biodiversidad, fomentando la responsabilidad ambiental y promoviendo la coexistencia armoniosa entre todos los seres vivos del planeta.

Así mismo, el programa educativo que realiza la Fundación CRAM ha conseguido llegar a más de 40.000 personas en el año 2025, y ha contado con la participación de 341 personas en su programa de voluntariado, así como con más de 1.900 personas en el programa de voluntariado corporativo.