La Fundación CRAM ha atendido a un total de 680 ejemplares de fauna marina en la costa catalana durante los últimos cuatro años (2022–2025), en el marco de SERVIMAR, el servicio de asistencia a fauna marina que la entidad desarrolla bajo contrato con la Generalitat de Catalunya y con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Del total de animales asistidos, 376 fueron tortugas marinas, 54 cetáceos, 167 aves marinas y 83 elasmobranquios (tiburones y rayas). La Fundación CRAM dispone para ello de un centro de recuperación especializado, un vehículo de rescate y un equipo técnico disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, garantizando una respuesta inmediata ante cualquier aviso.

Amenazas crecientes para la fauna marina

La interacción pesquera, la contaminación, el cambio climático y la presión humana sobre el medio marino siguen siendo las principales amenazas para estas especies. En este contexto, contar con un servicio de asistencia veterinaria especializado resulta clave para atender a los animales que sufren lesiones o patologías causadas directa o indirectamente por la actividad humana.

Tortugas marinas: la colaboración pesquera, clave

Dentro del proyecto SERVIMAR se han atendido 275 tortugas marinas vivas, siendo la interacción con artes de pesca la principal causa de ingreso. El 80 % de los ejemplares procedía de la zona deltaica del sur de Cataluña, una área con elevada actividad pesquera y considerada zona de residencia estable de tortugas marinas.

La colaboración del sector pesquero ha sido fundamental: el 78 % de las tortugas ingresaron gracias al aviso de pescadores adheridos a la campaña ‘Pescadores a favor del mar’, impulsada por la Fundación CRAM desde 2016.

Gracias a la atención recibida, 217 tortugas han podido ser recuperadas y reintroducidas al mar, mientras que 19 permanecen en el centro con un pronóstico favorable para su liberación en las próximas semanas.

Cetáceos: asistencias de alta complejidad

El proyecto ha permitido asistir a 21 cetáceos vivos, mayoritariamente de la especie delfín listado (Stenella coeruleoalba). Las intervenciones con cetáceos suponen un gran reto debido a su comportamiento gregario, su hábitat pelágico y su elevada sensibilidad al estrés, lo que en muchos casos obliga a realizar asistencias veterinarias directamente en la playa, mediante campamentos clínicos móviles.

Aves marinas

En cuanto a las aves marinas, se han atendido 167 ejemplares, mayoritariamente gaviotas patiamarillas (Larus michahellis). El 35 % presentaba fracturas o heridas en alas o patas, el 4 % tenía anzuelos y el 3 % sufría contaminación por sustancias oleosas. Casi la mitad de las aves atendidas (48 %) ha podido ser reintroducidas en el medio natural.

Servicio permanente de asistencia

La Fundación CRAM, bajo contrato con la Generalitat de Catalunya, presta asistencia a elasmobranquios (tiburones y rayas) y gestiona la recogida de animales marinos muertos en el litoral catalán, un servicio esencial tanto para la investigación científica, mediante necropsias, como para la salud pública y la seguridad ciudadana.

En los dos últimos años se han atendido 71 avisos de tiburones y rayas, principalmente de raya violácea (Pteroplatytrygon violaceus). Destacan los 11 varamientos de mobula (Mobula mobular) registrados en 2025, una especie protegida.

El incremento de avistamientos y varamientos de mantas y tiburones en el Mediterráneo occidental durante los últimos meses es un fenómeno inusual que está siendo analizado por la comunidad científica.

Además, en estos últimos años se han atendido 146 casos de animales varados muertos a lo largo de nuestro litoral: 101 tortugas marinas, 32 cetáceos y 12 elasmobranquios.

La importancia de la sensibilización ambiental

El objetivo principal de la Fundación CRAM es recuperar el máximo número de ejemplares posible y reintroducirlos a su medio natural y así contribuir a un equilibrio poblacional de estas especies protegidas tan vulnerables a la acción humana. Además, la existencia de un centro de recuperación de fauna marina y el desarrollo de acciones de rescate y asistencia, permite desarrollar acciones de sensibilización a la ciudadanía, acercando la importancia de la biodiversidad, fomentando la responsabilidad ambiental y promoviendo la coexistencia armoniosa entre todos los seres vivos del planeta.

Así mismo, el programa educativo que realiza la Fundación CRAM ha conseguido llegar a más de 160.000 personas en el periodo 2022-2025, y ha contado con la participación de 1.000 personas en su programa de voluntariado, así como con más de 5.200 personas en el programa de voluntariado corporativo.