El pasado 24 d febrero ingresó la paciente 32 de este 2026, un ejemplar de tortuga marina (Caretta caretta), con un peso de 7,20 kg, capturada accidentalmente por arrastre por la embarcación Germans Puigcerver, procedente de La Ràpita, que dio aviso al equipo de rescate para activar el protocolo de asistencia y trasladar al animal al centro.

Durante la exploración veterinaria inicial, el equipo de clínica detectó que Ana tenía un bastoncillo de plástico encajado en la boca. El objeto fue retirado inmediatamente y se realizó una revisión completa de la boca para comprobar que no hubiera  lesiones derivadas de la presencia del plástico. Lo que sí que detectaron fueron varias heridas en el plastrón.

Por último, las pruebas diagnósticas revelaron que presentaba una embolia gaseosa grave, una patología que puede aparecer en tortugas capturadas accidentalmente durante la actividad pesquera.

Ante este diagnóstico, se inició un tratamiento basado en ciclos de oxigenoterapia, al que Ana respondió de forma positiva, mostrando una evolución favorable tras las sesiones realizadas por el equipo veterinario.

El equipo de clínica y rescate, con la ayuda de los SUPERVOLS del CRAM, continúa realizando seguimiento y controles periódicos para evaluar su evolución y su recuperación.

La Fundación CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya —a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica— y con recursos propios de la entidad.

Tenemos 23 tortugas ingresadas y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

Tu colaboración y apoyo es vital para poder seguir llevando a cabo nuestro trabajo. ¡Juntos podemos hacer de este planeta un lugar mejor!