El pasado 27 de febrero ingresaron en la Fundación CRAM las tortugas número 37 y 38 del año: Respira y Manolo. Ambos avisos se produjeron tras capturas accidentales por embarcaciones pesqueras en la costa catalana, activando el protocolo de asistencia para su traslado a nuestro Centro de Recuperación.

Respira llegó procedente de Tarragona, gracias a la colaboración de la embarcación de arrastre La Creu, que dio aviso al detectar la captura accidental de una tortuga juvenil Caretta caretta de unos 10 kilos. A su llegada al CRAM, se le realizaron las primeras pruebas diagnósticas, que revelaron la presencia de una embolia gaseosa moderada. Ante este diagnóstico, el equipo veterinario inició tratamiento mediante ciclos de oxigenoterapia para favorecer su recuperación.

Por su parte, Manolo fue trasladado desde La Ràpita, tras activar el protocolo la embarcación de arrastre Tomás de Castellano. Se trata también de un ejemplar juvenil de tortuga careta, en este caso de 17 kilos, que presentaba igualmente una embolia gaseosa moderada, por lo que se le aplicó el mismo tratamiento basado en oxigenoterapia.

Desde el CRAM queremos agradecer la colaboración de ambas embarcaciones implicadas, cuya rápida actuación fue clave para garantizar la atención veterinaria de los animales y mejorar su pronóstico.

La Fundación CRAM ofrece un servicio permanente de asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya, financiado mediante un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya —a través del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica— y con recursos propios de la entidad.

Tenemos 19 tortugas ingresadas y con tu colaboración nos ayudas con los tratamientos y alimentación que necesitan hasta su completa recuperación y reintroducción en el mar.

Tu colaboración y apoyo es vital para poder seguir llevando a cabo nuestro trabajo. ¡Juntos podemos hacer de este planeta un lugar mejor!