El pasado 30 de diciembre celebramos una emotiva jornada con la liberación de cinco tortugas marinas que, tras recibir cuidados en nuestro centro, volvieron al mar para iniciar una nueva etapa en libertad. Fue la mejor manera de despedir el año y, al mismo tiempo, una recompensa muy especial para las personas que día tras día están al pie del cañón colaborando con el personal de clínica en todas las tareas necesarias para el cuidado de las pacientes y el buen funcionamiento del hospital.

Nuestros voluntarios y voluntarias, cuyo compromiso y dedicación son fundamentales para el trabajo diario de recuperación de fauna marina, fueron los protagonistas de esta liberación. Fueron ellos y ellas quienes acompañaron a las tortugas hasta el agua y pudieron ver como Andreu, Pinza, Mel, Camino y Mar regresaban a su hábitat natural.

La liberación de estos cinco ejemplares no solo representa el final de un proceso de recuperación, sino también el fruto del esfuerzo conjunto entre el equipo técnico, el personal de clínica y el voluntariado. Cada tortuga que vuelve al mar es un recordatorio de por qué trabajamos día a día: para conservar la vida marina y proteger nuestro litoral.

Desde el CRAM queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los Supervols por su tiempo, su energía y su cariño hacia los pacientes que pasan por nuestras instalaciones.

Deseamos a Andreu, Pinza, Mel, Camino y Mar un buen regreso a su vida en libertad, y esperamos seguir compartiendo más buenas noticias como esta en el año que empieza.

La asistencia a fauna marina amenazada en Catalunya se financia a través de un contrato de prestación de servicios con la Generalitat de Catalunya y a través de recursos propios de la entidad. 

Recuerda, que puedes unirte a nuestro equipo de voluntariado. Tenemos las plazas abiertas para empezar en marzo