Ayer el equipo de Clínica y Rescate de la Fundación CRAM fue activado por la presencia de un delfín en Port de la Selva.

Se trataba de un delfín que nadaba muy cerca de la orilla y que acabó varando en playa. Cuando el equipo de asistencia del CRAM se estaba desplazando a la zona, el delfín fue reintroducido al medio natural por un ciudadano. A pesar de que reintroducir al animal puede parecer una buena idea, no es una acción correcta ya que quizá estamos empeorando su estado, generándole un estrés innecesario que puede terminar en una miocarditis así como producirle una muerte agónica. Además de ser un riesgo por zoonosis.

Se trataba de un macho adulto de delfín listado (Stenella coeruleoalba) y a nuestra llegada se encontraba nadando lejos de la línea de costa, presentando una natación errática y debilitada y volvió a varar en otra playa. Una playa que presentaba cierta complejidad, ya que se trataba de una playa rocosa y a medida que pasaban los minutos el oleaje era más fuerte.

Los varamientos de cetáceos no suelen tener un buen pronóstico. Los animales pueden llevar semanas sin la protección del grupo, sin poder alimentarse y cuando llegan a la costa lo hacen en unas condiciones muy desfavorables para conseguir su recuperación. A pesar de esto, es fundamental procurarle un espacio tranquilo y controlado, y ofrecerle una asistencia adecuada que vele por su bienestar y por una muerte digna y apacible. Es lo más humanitario que el ser humano puede ofrecer a un animal en estas condiciones.

En situaciones así es crucial un trabajo en equipo coordinado, y queremos agradecer la colaboración en todo momento de los Agents Rurals, la Policía Local y un ciudadano que ofreció su ayuda. Y también agradecer a todos la absoluta dedicación y esfuerzo, por no perder la esperanza y por dignificar la vida y también la muerte de los seres vivos que comparten el planeta con nosotros.

Queremos recordar que en el caso de encontrarnos con un cetáceo que vara en playa es importante NUNCA realizar ningún tipo de asistencia, no reintroducirlo en el agua y tampoco tocar al animal. Ante estos casos llama siempre al 112 y espera a que lleguen los especialistas. Mientras tanto, procura un espacio de silencio y evita que la gente se acerque.

Esta asistencia se ha realizado en el marco del proyecto SERVIMAR, apoyado por la Fundación Biodiversidad del MITECO a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos NextGenerationEU, la colaboración de la Generalitat de Catalunya y con fondos propios.